Publicado el 2 de mayo de 2023. Por el equipo de SUNIX Capital.
Qué hacer con tu sueldo apenas te pagan tiene una respuesta concreta: seguir un orden. Primero pagas el total de tus deudas del mes, después cubres tus necesidades, armas un fondo de emergencia, bajas las deudas caras e inviertes lo que queda, con un margen chico para disfrutar.
Este flujo funciona como un diagrama: cada peso pasa al siguiente paso solo cuando el anterior está cubierto. Vas a ver cada paso, cuánto destinar y qué errores hacen que el sueldo se esfume antes de fin de mes.
Tu sueldo necesita un orden porque la mayoría de las personas no pierde plata por falta de planillas, sino por pagar las cosas en la secuencia equivocada. Llega el depósito, se va en lo urgente y en lo que tienta, y el resto del mes es esperar el próximo pago.
Anotar tus gastos es la base de cualquier finanza sana. Pero Nicolás Palacios, fundador de SUNIX, propone algo que funciona incluso antes de tener ese hábito: un flujo paso a paso. Si respetas el orden, tus finanzas quedan mucho más ordenadas aunque todavía no registres cada compra.
La idea central es simple. El dinero no llega a un pozo común del que sacas según el ánimo del día. Llega a una fila de destinos con prioridad.
Paso | Destino | Regla práctica |
|---|---|---|
0 | Previsión | Se descuenta antes de que llegue el sueldo, si tienes contrato |
1 | Deudas del mes | Pagar el total que corresponde, nunca el mínimo |
2 | Necesidades | Vivienda, comida, salud y transporte: idealmente hasta 50% |
3 | Fondo de emergencia | Entre 2 y 6 meses de gastos, ojalá 3 |
4 | Deudas caras | Abonar extra a las que cobran más de 10 o 15% anual |
5 | Inversión | Primero en ti, después en activos que entiendas |
Bonus | Disfrutar | Un porcentaje pequeño y sin culpa |
Si trabajas con contrato en Chile, una parte de tu sueldo bruto se va antes de llegar: la cotización previsional para tu pensión y la de salud. Nicolás lo llama el paso cero, porque ocurre solo y no depende de tu disciplina.
Si trabajas a honorarios, de forma independiente o vives en un país sin un sistema parecido, ese paso cero no ocurre por sí mismo. Tienes que construir tu propio patrimonio para el retiro. Las reglas de cotización para independientes han cambiado en los últimos años, así que verifica tu caso con el Servicio de Impuestos Internos (SII) o con un contador.
Lo importante del paso cero es entender que tu presupuesto real parte del sueldo líquido, lo que efectivamente llega a tu cuenta. Planificar con el sueldo bruto es la forma más rápida de gastar plata que no tienes.
Lo primero que pagas son tus deudas del mes, por el monto total que corresponde. Eso incluye la tarjeta de crédito, el crédito del auto, el crédito universitario o cualquier cuota vigente.
Ojo con el matiz. Pagar el total que corresponde no es liquidar toda la deuda de una vez. Es pagar el monto facturado del mes, no el monto mínimo. En la tarjeta de crédito, pagar solo el mínimo significa pagar intereses sobre intereses. Usada bien, en cambio, la tarjeta te ayuda a construir historial crediticio, y ese historial después te abarata los créditos grandes.
El segundo paso son tus necesidades. Nicolás pide que te quede grabada esa palabra: necesidades. Son cuatro:
Salir a comer, comprar el almuerzo todos los días o el café de camino a la oficina no son necesidades. Todos necesitamos comer, pero llevar comida cocinada desde tu casa es mucho más barato. Todos tomamos agua, pero no necesitamos la más cara del mercado.
La meta es que las necesidades no superen el 50% de tu ingreso mensual. Si no te alcanza, el ajuste suele estar en la vivienda: un lugar más chico, compartir gastos o vivir con alguien. Y si no tienes lo suficiente para cubrir deudas y necesidades a la vez, primero cubres lo esencial y después pagas todo lo que puedas.
Tu fondo de emergencia debería cubrir entre 2 y 6 meses de gastos, y un buen número de referencia son 3 meses. La palabra importante es gastos, no ingresos. Si ganas 1.200.000 pesos pero gastas 800.000, la meta se calcula sobre los 800.000.
Este fondo existe para que un imprevisto no te obligue a endeudarte. Sin él, un problema de salud, un auto en panne o un despido terminan en avances en efectivo o compras en cuotas con intereses, que están entre las formas más caras de conseguir plata.
Nicolás agrega un beneficio menos obvio: el fondo te da tranquilidad, y con tranquilidad tomas mejores decisiones. Puedes responder ante la incertidumbre sin actuar desesperado.
Dónde dejarlo también importa. Este dinero no se invierte buscando retorno. Va en instrumentos de muy bajo riesgo y fácil acceso, como una cuenta de ahorro o un depósito a plazo renovable. La moneda (pesos, UF o dólares) depende de en qué tendrías que gastar si ocurre la emergencia.
Conviene pagar deudas antes de invertir cuando la deuda cobra una tasa alta. El criterio que usa Nicolás: si una deuda cobra más de 10 o 15% al año, abónale todo lo que puedas por sobre la cuota. Si cobra menos de 5%, basta con pagarla al día.
La lógica es aritmética. Cada peso que abonas a una deuda al 25% anual deja de generar ese 25% en intereses. Ese ahorro no depende de cómo le vaya al mercado.
Para ordenar el ataque hay dos métodos conocidos:
Ninguno de los dos sirve si sigues sumando deuda nueva mientras pagas la vieja.
Cuando ya cubriste deudas del mes, necesidades, fondo de emergencia y deudas caras, lo que queda de tu sueldo va a inversión. Y la primera inversión es tu propia educación, porque es la que te permite tomar después tus propias decisiones.
Nicolás Palacios lo explica así en su canal: quienes hacemos contenido en YouTube no somos asesores financieros, y lo mejor que puedes hacer es aprender a decidir por tu cuenta. Su recomendación es partir con montos muy chicos, que no te cambien el mes si salen mal. Tener algo invertido te obliga a estudiar, y estudiar te lleva a decisiones mejores y más tuyas.
Un segundo principio: invierte en lo que conoces. Si trabajas en minería, entiendes mejor las materias primas. Si eres experto inmobiliario, entiendes propiedades. El punto es partir desde tu ventaja de conocimiento, no desde lo que escuchaste por ahí. Sobre el trading, Nicolás es directo: no es el punto de partida para la mayoría, sino para quienes ya tienen todo lo anterior en orden y entienden el riesgo.
Por último, el bonus: un porcentaje pequeño para darte gustos sin culpa. Ordenar tu plata no significa privarte de todo. Significa gastar sin problema en lo que de verdad te importa y cortar sin piedad lo que no.
Ejemplo: con un sueldo líquido de 1.000.000 de pesos, digamos que tus necesidades suman 500.000 y otros gastos del mes, incluido lo facturado en la tarjeta, suman 200.000. Quedan 300.000. Mientras armas el fondo de emergencia, 250.000 van ahí y 50.000 quedan como margen para disfrutar. La meta del fondo, tres meses de gastos de 700.000, es 2.100.000, y la alcanzas en unos 9 meses. Con el fondo completo, esos 250.000 pasan primero a las deudas caras y después a inversión.
Se conecta por el orden. En SUNIX partimos siempre por la misma idea: primero ordenas tu plata y después decides cómo invertirla. Invertir con deudas caras abiertas o sin fondo de emergencia es arriesgar plata que tu vida todavía necesita.
SUNIX Capital es el servicio de copy trading de SUNIX: replica en la cuenta del inversionista las operaciones de un trader humano, en proporción a su capital. Solo tiene sentido en el paso 5, con dinero que ya pasó por todos los filtros anteriores y que podrías perder sin afectar tus necesidades, porque las pérdidas se replican igual que las ganancias. El capital queda en una cuenta a tu nombre, en tu bróker; SUNIX no lo recibe ni lo custodia, y puedes retirarlo o desconectar la replicación cuando quieras. Es la misma lógica de control que este flujo busca para tu sueldo.
Si quieres tomar el control de tu capital, conoce SUNIX Capital en sunix.io.
No hay un número único, pero una referencia común es apuntar a un 20% del sueldo líquido entre ahorro, fondo de emergencia y pago extra de deudas. Si todavía no llegas, parte con lo que puedas y sube el porcentaje cada vez que tu ingreso aumente.
Si tienes deudas con tasas altas, como avances o saldos de tarjeta de crédito, suele convenir pagarlas primero. Las deudas con tasas bajas y al día, como un crédito hipotecario, pueden convivir con la inversión.
Con tus gastos mensuales. Si gastas menos de lo que ganas, la meta es más baja y más alcanzable.
Es común en ciudades con arriendos altos. Tómalo como una señal para revisar vivienda y transporte, que son los gastos que más pesan, y ajusta los otros porcentajes mientras tanto.
No es requisito para partir, porque el orden ya protege tu sueldo. Pero anotar tus gastos te muestra dónde se va la plata y hace que cada paso sea más fácil de cumplir.
Este contenido es informativo y educativo. No constituye asesoría financiera personalizada ni recomendación individualizada de inversión. Operar instrumentos apalancados implica un riesgo elevado de pérdidas, incluida la pérdida total del capital invertido. Rentabilidades pasadas no garantizan resultados futuros.
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Un orden simple para repartir tu sueldo apenas llega: deudas del mes, necesidades, fondo de emergencia, deudas caras, inversión y un margen para disfrutar. Funciona incluso si todavía no anotas cada gasto.
SUNIX
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