Publicado el 3 de julio de 2022. Por el equipo de SUNIX Capital.
Los activos que generan ingresos pasivos son bienes o derechos que producen dinero, o aumentan de valor, sin que tengas que cambiar cada hora de tu tiempo por un pago: acciones, fondos indexados, bonos, propiedades en arriendo, negocios y productos digitales. Ninguno es gratis. Todos piden capital, trabajo inicial o aceptar riesgo.
Aquí vas a ver diez tipos de activos, cómo genera dinero cada uno y qué te exige a cambio, para que elijas con los ojos abiertos.
Cambiar tiempo por dinero tiene un techo porque tu tiempo es limitado: si quieres ganar más, necesitas más horas, y las horas se acaban. Los activos rompen esa relación porque pueden producir aunque tú no estés trabajando.
Nicolás Palacios, fundador de SUNIX, lo explica así en su canal: la mayoría de la gente cambia su tiempo por dinero, y eso es un problema, porque si quieres más plata quedas limitado por tus horas. En casi cualquier trabajo, para ganar más tienes que trabajar más o buscar otro trabajo.
Quienes construyen patrimonio grande hacen otra cosa: usan su sueldo para comprar activos que después trabajan por ellos. La palabra "pasivo" engaña un poco. Casi todos estos activos piden algo al principio, sea plata, estudio o esfuerzo, y ninguno está libre de riesgo.
Las acciones de crecimiento generan dinero porque la empresa reinvierte sus utilidades y el precio de la acción puede subir con los años. Las de dividendos generan dinero porque la empresa reparte parte de sus utilidades a los accionistas, suba o baje el precio.
Una acción es un pedacito de una empresa. Cuando una empresa está en etapa de crecimiento, prefiere reinvertir todo para crecer más rápido. Cuando ya está consolidada y no crece tanto, suele repartir utilidades como dividendos, muchas veces cada trimestre.
Ejemplo hipotético: Juan compra 1.000 acciones de la empresa X a 10 dólares cada una, o sea 10.000 dólares. La empresa crece y, diez años después, la acción vale 30 dólares. Sus acciones valen 30.000 dólares. Más adelante, la empresa madura y empieza a pagar 1,20 dólares por acción al año: Juan recibe 1.200 dólares anuales en dividendos, sin vender nada.
Dos advertencias. El precio nunca sube en línea recta, se mueve en zigzag, y muchas empresas bajan o desaparecen. Y tanto la ganancia por venta como los dividendos pueden pagar impuestos, según las reglas de tu país.
Los fondos indexados atraen a quienes parten porque con una sola compra te exponen a cientos de empresas a la vez y suelen cobrar comisiones bajas. En vez de adivinar qué empresa va a ganar, compras el mercado completo o una parte grande de él.
Un índice es una canasta que refleja un mercado. El S&P 500, por ejemplo, agrupa a las 500 empresas más grandes que cotizan en Estados Unidos. Un fondo cotizado (ETF, por su sigla en inglés) que replica ese índice te permite invertir en esas 500 empresas con una sola transacción, algo que sería carísimo si compraras cada acción por separado.
Nicolás separa aquí dos mundos:
Ejemplo: con 10.000 dólares invertidos, una comisión anual de 0,1% te cuesta 10 dólares al año. Una de 1,5% te cuesta 150 dólares al año, todos los años, gane o pierda el fondo. En 20 años esa diferencia pesa mucho. Antes de invertir, revisa qué contiene el fondo y cuánto cobra.
Los bonos cumplen el rol de activo más estable del portafolio: le prestas dinero a un gobierno o a una empresa y te paga intereses fijos hasta devolverte el capital. Suelen rendir menos que las acciones porque, en general, tienen menos riesgo.
Ejemplo: compras un bono de 1.000 dólares con una tasa cupón de 5% a diez años. Cada año recibes 50 dólares, y al final de los diez años te devuelven los 1.000 dólares.
Los bonos de gobiernos estables suelen considerarse de menor riesgo que los de empresas, porque es menos probable que un gobierno deje de pagar. Menor riesgo no es cero riesgo: el emisor puede fallar, la inflación puede comerse el interés y, si vendes antes del vencimiento, el precio del bono puede haber bajado si las tasas de interés subieron. También existen fondos que agrupan muchos bonos en un solo instrumento.
Bitcoin y las criptomonedas son activos de crecimiento muy volátiles: no pagan flujo por sí mismos, y su valor depende de lo que el mercado esté dispuesto a pagar. El staking es distinto: te entrega más unidades de una criptomoneda por participar en la red, independiente de su precio.
Bitcoin es una moneda digital diseñada para transferir valor entre personas, con un máximo de 21 millones de unidades. Esa escasez programada es parte de su atractivo, pero también ha tenido caídas muy profundas en su historia. Si inviertes, la forma más prudente de guardarlas suele ser una billetera propia, no dejarlas en una plataforma.
El staking le gusta a Nicolás por una razón concreta: aumenta la cantidad de un activo en el que crees a largo plazo. Pero el precio sigue mandando.
Ejemplo hipotético: tienes 100 unidades de una criptomoneda y el staking te entrega 5% al año. Terminas con 105 unidades. Si en ese tiempo el precio cae 40%, tus 105 unidades valen 63% de lo que valían tus 100 al principio. Tienes más monedas y menos dinero. Súmale el riesgo de la plataforma y los periodos en que no puedes retirar.
Las propiedades, los negocios y los activos digitales exigen más trabajo que un fondo: gestión, conocimiento y tiempo al principio. A cambio, pueden entregar flujo mensual, valorización o ingresos que escalan.
Propiedades. Fueron la forma favorita de construir riqueza de la generación de nuestros padres. Pueden subir de valor con el tiempo y, si las arriendas, te entregan un flujo mensual. Pero piden un pie grande, mantención, gestión de arrendatarios, riesgo de que no te paguen y conocimiento para elegir bien la ubicación. Nicolás reconoce que no se enfoca tanto en ellas porque no es su especialidad.
Negocios. Tener tu propia empresa puede construir mucho patrimonio, pero la mayoría de los emprendimientos no sobrevive sus primeros años. Se parte con pasos pequeños, y demanda muchísimo tiempo.
Activos digitales. Cursos, seminarios, libros, música, fotos o videos que otros usan de fondo. Requieren un trabajo inicial grande, pero después puedes vender uno o mil con el mismo esfuerzo. Es de los tipos de activo que Nicolás más trabaja, junto con acciones y criptomonedas. Igual necesitan difusión y actualización, o dejan de vender.
Cada activo pide una combinación distinta de capital, tiempo y tolerancia al riesgo. Esta tabla resume los diez:
Activo | Cómo genera dinero | Qué te pide | Riesgo principal |
|---|---|---|---|
Acciones de crecimiento | Valorización | Capital y paciencia | Caídas fuertes o quiebra |
Acciones de dividendos | Reparto de utilidades | Capital | Recorte del dividendo |
Fondos indexados | Valorización del mercado | Capital y constancia | Caídas del mercado |
Fondos de gestión activa | Decisiones del administrador | Capital y revisar costos | Comisiones altas |
Bitcoin y criptomonedas | Valorización | Capital y estómago | Volatilidad extrema |
Bonos | Intereses |
La educación financiera va al final, pero Nicolás la pone primero en importancia: es lo que multiplica el resultado de todos los demás. Saber ahorrar, invertir y manejar deudas te evita errores caros y te hace más valioso para el mercado. Aprender sobre interés compuesto no te da un peso directo, pero cambia cómo decides con cada peso que tienes.
Todo activo que pone tu capital a trabajar te obliga a entender el riesgo que estás tomando. En SUNIX partimos por ahí: antes de elegir dónde poner la plata, entiendes cómo gana, cómo pierde y quién la controla.
SUNIX Capital es el servicio de copy trading de SUNIX. Replica en tu cuenta las operaciones de un trader humano, en proporción a tu capital. No es un ingreso fijo ni un activo que rinda solo: es exposición a una estrategia de trading, con resultados que pueden ser positivos o negativos. Tu dinero queda en una cuenta a tu nombre, en tu bróker, y SUNIX no lo recibe ni lo custodia. Puedes retirar o desconectar la replicación cuando quieras. Eso no te protege de las pérdidas, que se replican igual que las ganancias.
Si quieres tomar el control de tu capital, conoce SUNIX Capital en sunix.io.
Casi ninguno es pasivo desde el principio. Todos piden capital, estudio o trabajo inicial, y todos pueden perder valor.
La de crecimiento reinvierte sus utilidades para crecer y apuesta a que el precio suba. La de dividendos reparte parte de sus utilidades a los accionistas de forma periódica.
Porque se cobran todos los años sobre todo tu capital, gane o pierda el fondo. Una diferencia de un punto porcentual anual se acumula durante décadas.
No. El staking te da más unidades, pero si el precio cae más que lo que recibiste, tu inversión vale menos.
Depende de tu capital, tu conocimiento del mercado y tu tiempo. Entrega flujo y puede valorizarse, pero es poco líquida y exige gestión.
Este contenido es informativo y educativo. No constituye asesoría financiera personalizada ni recomendación individualizada de inversión. Operar instrumentos apalancados implica un riesgo elevado de pérdidas, incluida la pérdida total del capital invertido. Rentabilidades pasadas no garantizan resultados futuros.
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