Publicado el 23 de noviembre de 2023. Por el equipo de SUNIX Capital.
Los gastos innecesarios son los que no mejoran tu vida ni te acercan a tus metas, y casi siempre son chicos, frecuentes e invisibles: intereses, multas por atraso, suscripciones olvidadas, delivery, marcas que pagas por el logo. Sumados, pueden llevarse una parte importante de tu sueldo sin que lo notes.
También vas a ver el otro lado: los gastos en los que no debería dolerte poner plata, porque te devuelven salud, tiempo o capacidad de ganar más.
Los gastos innecesarios son difíciles de ver porque ninguno parece grave por sí solo. Un café, un envío, una suscripción de pocos miles de pesos. El problema aparece cuando los multiplicas por 12 meses.
Hay otra razón más profunda. Nicolás Palacios, fundador de SUNIX, recuerda que la forma en que manejamos el dinero la aprendimos de nuestros padres, y la mayoría de las veces no era un buen ejemplo, porque casi nadie recibió educación financiera. Repetimos hábitos sin cuestionarlos.
Y está la parte química. Comprar genera dopamina, y los algoritmos de las tiendas en línea saben exactamente qué mostrarte. Nicolás lo admite: los juguetes tecnológicos y los juegos de mesa son su tentación, y el algoritmo lo sabe.
Ejemplo: cifras redondas e ilustrativas de gastos hormiga en un mes.
Gasto | Cálculo | Al mes | Al año |
|---|---|---|---|
Café comprado | 2.500 x 20 días | 50.000 | 600.000 |
Envíos de delivery | 2.000 x 8 pedidos | 16.000 | 192.000 |
Suscripciones sin uso | 6.000 x 3 | 18.000 | 216.000 |
Snacks en tienda de paso | 1.500 x 10 | 15.000 | 180.000 |
Total |
| 99.000 | 1.188.000 |
Casi 1.200.000 pesos al año en cosas que probablemente ni recuerdas haber comprado.
En el supermercado y en la comida diaria se esconden tres gastos innecesarios clásicos: comprar por impulso, pagar por marcas y comer afuera por costumbre.
Comprar con hambre y sin lista. Suena ridículo, pero con hambre eres más impulsivo. Ir con una lista, un presupuesto y poco tiempo hace que te apegues a lo que necesitas. Nicolás reconoce que es terrible en el supermercado: termina con chocolates y juguetes. Su solución fue que su señora compre en línea, con lista, y así se apegan al presupuesto.
Pagar por marcas. Que una marca sea más conocida muchas veces significa que invierte más en publicidad, no que sea mejor. Nicolás cuenta un experimento con papas fritas de marca y de marca propia del supermercado: en una prueba a ciegas la gente no las distinguía, y revisando los envases, algunas se fabricaban en el mismo lugar. Para lo que no te importa, la marca genérica suele ser igual.
Comer afuera por costumbre. El desayuno camino al trabajo o el café comprado pueden salir 3 a 10 veces más caros que prepararlos en casa. Y si pides comida porque no tienes tiempo de cocinar, pedir para retirar en el local suele salir más barato que el envío, que se va sumando pedido tras pedido.
Detrás de muchos de estos gastos hay algo más: comprar para aparentar. La frase es conocida: gastamos dinero que no tenemos en cosas que no necesitamos para impresionar a personas que no nos importan.
Los intereses de deuda de consumo y las multas por atraso son los gastos innecesarios más caros, porque no te dan nada a cambio. Un crédito hipotecario a buena tasa para tu vivienda puede ser deuda razonable. Lo letal es la deuda de tarjeta de crédito o de consumo para lujos.
Ejemplo: una deuda de consumo de 2.000.000 de pesos a una tasa ilustrativa de 25% anual cuesta cerca de 500.000 al año en intereses si el saldo se mantiene. Son unos 41.000 pesos al mes que pagas sin recibir absolutamente nada.
Nunca te endeudes para vacaciones, viajes o lujos. Si quieres algo, ahorra y cómpralo, o usa cuotas sin interés solo cuando ya tienes el dinero para pagarlo. Y si tienes créditos vigentes, intenta negociar la tasa: bajarla es plata que dejas de perder cada mes.
Las multas por atraso son el gasto más inútil de todos, porque se evitan solo con orden: la cuenta de la luz, del agua, los impuestos o la tarjeta. Pon los vencimientos en tu calendario o, mejor, programa los pagos automáticos. Nicolás tiene prácticamente todos sus pagos programados y así nunca paga de más por atrasos.
Las suscripciones y las compras online se frenan con dos herramientas: una limpieza radical y una regla para aplazar compras.
Para las suscripciones, el truco de Nicolás es pedir al banco una tarjeta nueva y anular la anterior. Todos los servicios asociados van a fallar al cobrar el mes siguiente. Ahí te das cuenta de cuáles necesitas de verdad y vuelves a agregar solo esos. No tienes que tener todos los servicios de streaming, el gimnasio que no usas y la revista que no lees.
Para las compras online, aplaza la decisión. Si quieres algo, espera unos días antes de comprarlo y pregúntate si de verdad lo necesitas. La mayoría de los impulsos se enfrían solos.
Las compras chicas dentro de aplicaciones y tiendas digitales también suman sin que lo notes. Si te cuesta controlarlas, una tarjeta de prepago con un monto fijo te pone un límite duro.
No debería dolerte gastar en lo que te devuelve salud, tiempo o capacidad de ganar más, siempre que esté dentro de tu presupuesto. Nicolás propone ocho categorías.
1. Dormir bien. Un buen colchón y una buena almohada. Mientras duermes te recuperas y asimilas lo que aprendiste.
2. Comida de calidad y salud. Alimentos naturales antes que procesados, y buena agua. Todo lo relacionado con salud entra aquí.
3. Herramientas de trabajo. Lo que te permite producir más o mejor. Para Nicolás son cámaras, luces y pantallas; para ti puede ser otra cosa.
4. Hobbies presupuestados. Cualquier hobby, siempre que tenga un presupuesto asignado después de pagar tus deudas del mes y de invertir.
5. Cosas que te ahorran tiempo. Una lavadora, un lavavajillas, una aspiradora robot. Conviene si tu tiempo vale más que lo que cuestan.
6. Educación. Su sugerencia es destinar entre 5 y 10% de tu presupuesto anual a educación que aumente tu capacidad de generar ingresos.
7. Una buena silla. Si pasas horas sentado, tu espalda lo agradece. Nicolás logró en dos trabajos que la empresa se la comprara, mostrando cuánto mejoraba su productividad.
8. Experiencias en familia. Salir a jugar bajo la lluvia o conocer un café nuevo cuesta poco y se recuerda para siempre.
Nicolás Palacios lo resume así en su canal: tampoco debería dolerte invertir. Él invierte al principio del mes y se queda con poco disponible a propósito, porque eso lo obliga a gastar menos o a ser creativo para ganar más.
Detectas tus gastos innecesarios registrando absolutamente todo lo que gastas durante un mes, con categorías. Solo con eso vas a notar cuánto gastas de más.
1. Anota cada gasto. En una planilla o en una aplicación, con fecha, monto y categoría.
2. Encuentra tu talón de Aquiles. Cada uno tiene una debilidad: salidas, videojuegos, ropa, tecnología. No se trata de eliminarla, sino de controlarla.
3. Ponle presupuesto a cada categoría. Un monto mensual para salidas, otro para delivery, otro para compras personales.
4. Revisa y corrige. A fin de mes, compara lo gastado con lo presupuestado y ajusta el siguiente.
No necesitas ganar más para tener más. Si gastas menos, te queda más.
Se conecta por el orden. Cada gasto innecesario que eliminas es plata que vuelve a estar bajo tu control. En SUNIX partimos siempre por lo mismo: primero ordenas tu plata, después decides cómo invertirla.
SUNIX Capital es el servicio de copy trading de SUNIX: replica en la cuenta del inversionista las operaciones de un trader humano, en proporción a su capital. Es un paso posterior, para capital que ya pasó por deudas al día y fondo de emergencia, y que podrías perder sin afectar tu vida, porque las pérdidas se replican igual que las ganancias. El capital queda en una cuenta a tu nombre, en tu bróker, y puedes retirarlo o desconectar la replicación cuando quieras.
Si quieres tomar el control de tu capital, conoce SUNIX Capital en sunix.io.
Son gastos pequeños y frecuentes que casi no notas, como el café comprado, los snacks o los envíos de delivery. Por separado parecen insignificantes, pero sumados en un año pueden llegar a más de un millón de pesos.
No. La idea es gastar sin culpa en lo que de verdad te importa, dentro de un presupuesto, y cortar lo que no te aporta.
Al menos un mes completo para tener una foto real. Lo ideal es mantener el hábito, aunque sea registrando la gran mayoría de lo que gastas.
No necesariamente. Muchas veces son equivalentes y hasta se fabrican en los mismos lugares. Vale la pena probar en los productos donde la marca no te importa.
Si ya decidiste pedir, retirar en el local suele ser más barato porque evitas el costo de envío y las comisiones. Cocinar en casa sigue siendo la opción más económica.
Este contenido es informativo y educativo. No constituye asesoría financiera personalizada ni recomendación individualizada de inversión. Operar instrumentos apalancados implica un riesgo elevado de pérdidas, incluida la pérdida total del capital invertido. Rentabilidades pasadas no garantizan resultados futuros.
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Los gastos innecesarios casi nunca son grandes: son chicos, frecuentes e invisibles. Aquí ves cuáles son los más comunes, cuánto suman en un año y en qué gastos, en cambio, no debería dolerte poner plata.
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